¡Gracias Rafa!

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Me van a permitir que estas líneas a diferencia de lo habitual, no sean en referencia a la política y sea a otra de mis grandes pasiones: el tenis. Y es que la ocasión lo merece, Rafa Nadal jugará su vigésimo primera final de un Grand Slam. Todo ello tras derrotar al talentoso jugador búlgaro Grigor Dimitrov en 5 sets y tras 5 horas de partido.

El partido de hoy ha sido una clase de tenis mundial gratuita, con golpes de revés dignos de enmarcar, ‘’passing shots’’, voleas de toda índole, saques perfectos a ‘’la T’’, puntos interminables, intercambio de golpes cruzados exquisitos, derechas ganadoras a la línea, etc. Parecía que nada podía mejorar el espectáculo, pero  llegó Pascal Maria (el mejor juez de silla del mundo) y rectificaba al juez de línea que cantaba ‘’out’’ una bola de Rafa cuando el partido estaba 30-30 y 5-4 en el último set. Hasta en eso hemos sido unos privilegiados, Pascal Maria tenía razón y unos cuantos milímetros daban el primer ‘’match point’’ a Rafa. Ha sido una oda al tenis que ni los mejores poetas de la historia podrían igualar.

Cuando los aficionados al tenis pensábamos que ya habíamos visto todo en esas grandes e interminables finales, que Rafa nos regaló frente a Roger Federer, llega de nuevo y nos vuelve a deleitar y ofrecer un espectáculo que nunca seremos capaces de devolvérselo como es debido. Ni todo el cariño, afecto, apoyo y reconocimiento del mundo del deporte, será capaz de devolverle una décima parte de lo que Rafa nos ha regalado a lo largo de su carrera. Parecía que el partido estaba perdido, que ningún mortal era hoy capaz de vencer a Dimitrov, que estaba en ese momento que atraviesan una vez en la vida los jugadores de tenis en el que son invencibles y les sale todo, que el juego de Rafa era difícilmente mejorable, pero a pesar de todo eso, ha conseguido imponerse al búlgaro.

La grandeza de Rafa reside en que no es el mejor técnicamente, no tiene el mejor ‘’drive’’ del circuito, no tiene el mejor revés, no es el mejor restador y ni mucho menos es el mejor sacador, pero a pesar de ello, es el mejor de la historia del tenis español. ¿Cómo es posible? La respuesta es la mentalidad que Rafa posee. Su capacidad de sacrificio es única, su intensidad y pasión por lo que hace, su esfuerzo, su trabajo y orgullo propio, le permite seguir en la élite a pesar de que muchos lo daban por muerto. Rafa nos ha vuelto a dar una lección a todos. Nos envía un mensaje de superación continuamente, nos enseña a no rendirnos nunca, a creer en nosotros, a crecernos frente a la adversidad y a luchar hasta el último momento por aquello que deseamos. Nos enseña que la fortaleza es superior al talento, demostrándonos que quien quiere puede y si persigues tus objetivos con voluntad firme, los conseguirás.

Por si todo esto fuera poco, la final la disputará contra otro genio: Roger Federer. Roger tras vencer a su compatriota Stan Wawrinka, comentaba: ‘’hace unos meses fui a Mallorca a la apertura de la Academia de Rafa Nadal y le dije: mira, me gustaría jugar contigo un partido benéfico pero estoy cojo y tú estás convaleciente de tu lesión, así que estuvimos jugando ‘’mini tenis’’ con los ‘’juniors’’ ya que era lo único que podíamos hacer en ese momento. Después de unos meses quizás estemos los dos en la final’’. Y así será, dos grandes dentro y fuera de la pista se disputarán el título, aunque ya ambos son ganadores.

J.G.M

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