Todos contra Trump

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Hace apenas una semana que Donald Trump se convirtió oficialmente en el Presidente de Estados Unidos. En este tiempo ha demostrado dos cosas: que cumple con su palabra y que no se va a dejar influenciar ni un ápice por lo que digan los medios de desinformación. Debe ser por eso que la prensa no lo soporta y se dedica a manipular a la opinión pública.

Por mucho que la pestilente prensa nos venda que ha sido un desastre, la realidad es que algunas de las medidas que Trump ha tomado hasta el momento, son positivas, otras no tanto. Ahora que ya ha actuado podemos empezar a tener una opinión sobre Donald Trump como presidente, sin dejarse llevar por el sectarismo que critica según quién lo haga, una u otra medida.

1- La continuación del muro con México.

El muro no se va a construir porque la realidad es que el muro con México ya existe desde hace más de dos décadas. Su construcción comenzó en 1994, bajo el gobierno de Bill Clinton, tiene una extensión de más de 1.200 km y su objetivo, al igual que pretende Trump, es impedir la entrada de inmigrantes ilegales, no sólo mexicanos, sino también de otros países centroamericanos a los Estados Unidos. En mi opinión es una soberana estupidez continuar con la construcción del muro fronterizo, teniendo en cuenta que en Estados Unidos más del 68% de los inmigrantes ilegales que llegan al país lo hacen viajando en avión y no cruzando la frontera (Datos del Departamento de Seguridad Nacional).

2- Eliminar las subvenciones a las organizaciones que practican el aborto.

Poca relevancia ha tenido esta medida en los medios. Vaya por delante que servidor, sólo es partidario del aborto en tres supuestos: riesgo para la madre, violación o malformación del feto. En un tema tan complejo como este, me parece una brillante medida que aquellas organizaciones que se dedican a utilizar como negocio la muerte de un ser humano, porque el aborto no es más que eso, dejen de recibir dinero público de todos los estadounidenses, tanto aquellos que están a favor del aborto libre como de los que están en contra. Quien quiera abortar que lo haga y se lo pague y allá él con su conciencia.

 3- La salida de Estados Unidos del TPP.

Donald Trump ha dado muestras de que su visión económica es la propia de un necio mercantilista del siglo XVI y XVII. La teoría económica mercantilista, estaba basada en la acumulación de riqueza, ya que el bienestar del país, según ellos, dependía de fortalecer la economía nacional estableciendo aranceles desorbitados al resto de los países para incentivar la demanda interna de productos nacionales. De ser cierto, Nigeria y Sudán serían actualmente las superpotencias económicas mundiales. Los británicos, siempre ellos, fueron los primeros en abandonar esta corriente estúpida basada en que para que hubiera un ganador, debía haber un perdedor. Supieron ver en un mundo absolutamente proteccionista, que dos naciones podían verse beneficiadas si comerciaban entre ellas. Por ejemplo, los británicos comenzaron a vender gran cantidad de lana a Portugal y los portugueses ingentes cantidades de uva y vino al país anglosajón, ambos salían beneficiados. Fue el principio de la libertad económica que posteriormente Adam Smith propagó.

4- La derogación de ‘’Obamacare’’

Es evidente que el ‘’Obamacare’’ ha sido un desastre absoluto en términos económicos y sociales. Ha aumentado el precio de los seguros en un 25%, más del 85% de los inscritos en dicho programa no pagan el precio total del mismo y son subsidiados por terceros, muchas compañías han eliminado seguros más económicos, ha elevado el gasto sanitario y por consiguiente, los impuestos. Para nosotros, acostumbrados a tener una sanidad ‘’gratuita’’, puede resultar chocante que los estadounidenses, estén a favor de que cada cual decida que seguro quiere contratar sin que intervenga el gobierno. En un país donde el principio de solidaridad se basa en la voluntariedad, es evidente que esta medida tiene muchos detractores y su mal funcionamiento, ha hecho que el ‘’Obamacare’’, vaya a pasar a la historia.

5- Compromiso con la OTAN.

Este era uno de los puntos que más me preocupaban, ya que durante la campaña electoral, Donald Trump, se mostró partidario de reventar el tratado que asegura la defensa de Europa. En cierto modo razón no le falta, ya que los estadounidenses aportan el 69’3% del presupuesto de la OTAN, mientras que España por ejemplo, no llega ni al 5%. En esta Europa llena de acomplejados y cobardes, sin el apoyo de Estados Unidos, estamos muertos. Aquí queremos que Estados Unidos nos solucione todos los males para luego echarnos a la calle a decirles lo malos y sanguinarios que son. De momento eso seguirá siendo así, ya veremos hasta cuándo.

6- La suspensión temporal de la entrada de refugiados.

Primero hay que decir, que no es cierto que se haya vetado la entrada a todos los musulmanes. Se ha vetado, de manera temporal, la entrada de ciudadanos de Irak, Sudán, Irán, Libia, Siria, Yemen y Somalia. El propósito de esta medida es impedir que entre los refugiados se cuelen terroristas, como ha pasado en Europa, y por ello quiere cambiar los mecanismos que existían hasta ahora para poder entrar en Estados Unidos. No obstante, la medida se ha redactado de una manera aberrante. Es injusto que aquellos que poseen permiso de residencia (la mayoría poseen la ‘’Green Card’’), se les impida la entrada al país donde trabajan y viven. Además, de la lista de los países vetados, ni uno sólo de los terroristas que han actuado en Estados Unidos son de esa nacionalidad.

Me parece muy bien que el proceso para entrar en Estados Unidos sea más controlado, al igual que me parece muy bien que quiera dar prioridad a los refugiados cristianos (los grandes olvidados), pero la forma de hacerlo no puede ser que paguen justos por pecadores. Del mismo modo, Alemania, Francia o Canadá, no son nadie para decir a Estados Unidos lo que debe hacer. Si los estadounidenses quieren un presidente que ponga fin a la llegada de musulmanes sin tener en consideración otros aspectos, es su problema, si los inútiles líderes europeos, quieren acoger a todos los refugiados sin ningún tipo de traba, que luego no se escandalicen cuando vean como se hunden en las elecciones y sean superados por partidos extremistas. Los casos de violaciones masivas por parte de refugiados como ocurrió recientemente en Colonia, o la participación directa de refugiados en atentados, parece que no han enseñado nada a estos estúpidos buenistas.

En definitiva, Donald Trump ha dejado luces y sombras, aunque para muchos haga lo que haga estará siempre bien o siempre mal, según su sectarismo.

J.G.M

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