¿Dónde está la justicia?

 

Resultado de imagen de victimas

Ayer volvimos a presenciar otro esperpento judicial. La madre que prostituía a su hija de 13 años, quedaba en libertad con cargos. Su hermano de 9 años, se encontraba sin escolarizar, en estado de abandono y  pasaba la mayor parte del tiempo deambulando por las calles de Almería. Según la Policía, la niña era obligada por su madre a responsabilizarse por completo de su hermano y a proveerla todos los días de alcohol y tabaco.

Seguramente, si los menores pudieran votar, quizás este tipo de actuaciones propias de un sistema judicial indeseable, no se llevarían a cabo. Pero es de sobra conocido por todos, que a los políticos sólo les interesan los votos, por lo que los derechos de los menores, en muchos casos, están completamente abandonados y pasan a un segundo plano.

Durante años, nuestra Ley castiga a las víctimas y premia a los criminales. Las víctimas de los actos más viles y crueles, son humilladas y vejadas por sus agresores y por nuestra justicia. No hay otra razón, que explique cómo es posible ver a etarras de ‘’tapeo’’ por las ciudades donde apretaron el gatillo, violadores que tardan menos de 48 horas en volver a violar a alguna mujer, pederastas que lo primero que hacen es volver a las puertas de los colegios, maltratadores que a pesar de haber sido denunciados en más de una decena de ocasiones, campan impunes hasta asesinar a su expareja.

Si ya es vomitivo presenciar el miserable abuso del fuerte sobre el débil, la justicia, por llamarla de alguna manera, desprecia la dignidad, libertad y honor, de las víctimas. A la vez que, en un ejercicio de ‘’buenismo’’ estúpido, otorga una sobreprotección injustificada a la escoria humana. Nuestra Ley es permisiva, frágil e injusta. Siempre defiendo que España no es ese país tercermundista que muchos nos quieren vender, sin embargo, en relación a nuestra Ley, es evidente que padecemos el trauma post dictadura, el cual, nos lleva a presenciar día tras día, mayúsculas injusticias, propias de un país decadente y acomplejado.

A pesar de ser partidario de la pena de muerte para violadores, pederastas, asesinos y terroristas, es evidente, que es inviable establecerla en nuestro país, ya que formamos parte de la UE. No obstante, sí podemos endurecer nuestra Ley, sólo hace falta un gobierno que no se deje amedrentar por los imbéciles progres buenistas de turno, que creen que la justicia consiste en no castigar a aquellos que cometen toda clase de abusos. No tendría inconveniente en padecer este sistema, si fueran esos imbéciles que defienden la reinserción y demás sandeces, los que soportan los actos de estos desechos humanos. Pero por desgracia, no es así.

J.G.M


Como ustedes saben, esta página se mantiene sobre la base de contribuciones voluntariasde los lectores. Si desean colaborar para que este espacio de libertad y verdad siga adelante, pueden conseguirlo haciendo click aquí

Anuncios